Y aparentó ser de hierro...
Creyó que ya nada dolía, e incluso intentó creerse toda esa parafernalia de "El tiempo lo cura todo" y "Todo pasa por algo..." para sentirse mejor, o al menos, eso creía.
...y de repente:
Una mañana, una docena de bocadillos separados por un puñado de kilómetros a un lado y al otro de la pantalla, le demostraron que el hierro del que creía estar hecha no era mas que una endeble hojalata que no había dejado de sentir, y a la que el tiempo aún había sido incapaz de curar ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario